El uso de medicamentos durante el embarazo

Tomar según qué medicamentos durante el embarazo puede ser dañino para el feto, pues una gran mayoría de fármacos atraviesan la placenta, exponiendo al feto a sustancias que podrían ser perjudiciales para su desarrollo. A continuación, explicamos detalladamente qué medicamentos evitar, cuáles se pueden tomar y cómo saberlo.

¿Se pueden tomar medicamentos durante el embarazo?

Como norma general, durante el embarazo hay que evitar tomar cualquier medicamento, ya sea farmacológico, homeopático o natural, oral o tópico, sin antes haber recibido la prescripción médica correspondiente. Recordemos que la mayoría de fármacos atraviesan la placenta, por lo que exponemos al feto a dosis indicadas para adultos que podrían ser perjudiciales para su desarrollo –es el llamado efecto teratógeno de los medicamentos que, junto a otras sustancias y agentes externos, son capaces de producir una anomalía congénita o de incrementar la incidencia de una anomalía en el embrión. Por tanto, hay que evitar tomar medicamentos en la medida de lo posible, sólo tomarlos cuando sea estrictamente necesario y siempre bajo prescripción médica.

pildoras

Sin embargo, también hay que tener en cuenta que cuando un médico recete un medicamento que sea preciso para curar alguna afección durante el embarazo, es imprescindible tomarlo. A veces, las mamás no toman una medicación por miedo a hacer daño al bebé, pero esto también puede ser perjudicial. Por ejemplo, si existe una crisis de asma deberá tomarse la medicación que recete el médico, si la mamá respira mejor el bebé también estará mejor. Lo mismo, si hay una infección que lo precise, debe tomarse antibiótico. Tal y como explicamos a continuación, existen fármacos seguros para el bebé que pueden tomarse con tranquilidad durante el embarazo.

¿En qué momento tomar medicamentos conlleva más riesgo para el bebé?

Sin duda, la etapa durante la cual el feto es más sensible a la acción de los medicamentos que esté tomando la madre es el primer trimestre. Durante esta fase es cuando la mayoría de los órganos comienzan su formación, y cuando el efecto del fármaco puede afectarles en mayor medida. No obstante, durante el resto del embarazo también persiste el riesgo de efectos teratógenos. Hay que pensar que, por ejemplo, el cerebro del feto no va a dejar de desarrollarse durante todo el embarazo, y los fármacos que actúan sobre él (opiáceos, benzodiacepinas...) pueden causar daño al niño incluso en las últimas etapas del embarazo.

La seguridad de los medicamentos en el embarazo

Existen múltiples estudios sobre la seguridad de numerosos fármacos durante el embarazo. Hay diversas clasificaciones que indican qué medicamentos son más o menos seguros durante el embarazo. Una de las más extendidas es la realizada por la F.D.A. norteamericana (Food and Drug Administration), encargada de la autorización y seguimiento de los medicamentos en Estados Unidos. Esta clasificación agrupa a los medicamentos en cinco categorías de menor a mayor riesgo para el feto:

•    Categoría A. Es un fármaco seguro durante el embarazo que puede tomarse con toda tranquilidad, ya que existen estudios en humanos que han probado su seguridad.
•    Categoría B. Es un fármaco bastante seguro que puede tomarse durante el embarazo, ya que existen estudios en animales que no han demostrado efectos adversos.
•    Categoría C. Es un fármaco que debe intentar evitarse durante el embarazo ya no existen suficientes datos de estudios que demuestren su seguridad en humanos. Sólo deben emplearse en situaciones excepcionales en que el riesgo compense el posible beneficio.
•    Categoría D. Es un fármaco que debe intentar evitarse durante el embarazo ya que existen estudios que demuestran un efecto teratógeno. Sólo deben emplearse en situaciones excepcionales en que el riesgo compense el posible beneficio.
•    Categoría X. Es un fármaco que debe evitarse durante el embarazo ya que existen estudios que demuestran un claro efecto nocivo para el bebé. La utilización de estos fármacos está claramente contraindicada durante el embarazo.

Los médicos siempre tienen en cuenta este tipo de clasificaciones antes de recetar una medicación, intentado siempre indicar fármacos de los grupos A y B, y sólo en situaciones excepcionales que la salud de la madre lo requiera pueden usarse medicamentos de los grupos C y D. Ante la duda, puede consultarse la clasificación de un medicamento concreto en la web oficial de la FDA (www.fda.gov).