Los altibajos de la libido que experimenta la mujer durante el embarazo

Aunque, como ya hemos comentado que las relaciones sexuales son seguras en una gestación normal, los cambios que la mujer experimenta durante el embarazo pueden tener consecuencias en sus relaciones sexuales. Cada trimestre lleva asociados un seguido de síntomas, temores y malestares que afectan la libido de la mujer. A continuación detallamos algunos.

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Cambios durante el primer trimestre del embarazo

• Puede existir una disminución de la libido a causa de los cambios que se producen en el embarazo: el cansancio, las náuseas, los vómitos…
• Hay un aumento de la sensibilidad y cierta sensación de turgencia mamaria que en algunas mujeres puede llegar a ser molesta.
• Puede existir cierto nivel de ansiedad por el miedo a interrumpir la gestación, aunque ya hemos comentado que las relaciones son seguras en un embarazo normal.
• Debido a la mayor vascularización de la vagina y del cuello del uterino, se puede producir alguna pequeña pérdida de sangre tras la relación coital, que no implica problemas para el bebé.

Cambios durante el segundo trimestre

Durante el segundo trimestre la situación cambia considerablemente, ya que han desaparecido muchos de los temores y los malestares iniciales. En esta etapa se suele volver a la sexualidad previa al embarazo y en algunos casos las relaciones pueden ser más satisfactorias debido a los cambios fisiológicos que se producen. Entre ellos:

• Mayor vascularización y congestión de los tejidos que envuelven la vagina, así como una mayor lubrificación, lo que puede aumentar la excitación.
• El orgasmo puede producir alguna contracción que se considera fisiológica.
• Es el momento de adaptarse a nuevas posturas, pues a medida que va aumentando el tamaño del útero ciertas posiciones pueden resultar incómodas, algo especialmente relevante en el último trimestre del embarazo. Una de las posturas que os puede resultar cómoda es con la mujer encima, pues así ella controla su peso, el grado de penetración y la intensidad del acto sexual. Si el hombre está encima, se debe vigilar que éste no cargue todo su peso en el abdomen de la mujer. 

Cambios durante el tercer trimestre

• El aumento del tamaño de la barriga probablemente comportará hacer alguna adaptación en las posturas.
• La ansiedad producida por el inminente nacimiento puede afectar al deseo sexual y también al del futuro padre.
• Puede existir cierto temor a dañar al bebé, sobre todo por parte del hombre. Recuerda que el bebé está muy protegido dentro del útero, por la bolsa amniótica y la musculatura abdominal. Es normal que el bebé se mueva durante la relación en respuesta a las hormonas segregadas en el momento del orgasmo por la mamá. 
• El semen y las prostaglandinas segregadas en el orgasmo también pueden producir leves contracciones y ayudar al inicio del parto.