Los cambios de la piel durante el embarazo

Estrías, picores, manchas en el cutis... Durante el embarazo, la embarazada experimenta algunos cambios en su piel. La mayoría son provocados por los cambios hormonales que experimenta el cuerpo de la mujer en esta etapa de su vida. Saber cuáles son y, sobre todo, cómo pueden aliviarse o incluso prevenirse puede ser de gran ayuda.

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¿Qué cambios se pueden producir en la piel durante el embarazo?

Durante la gestación la embarazada puede notar cambios en la pigmentación de la piel. La pigmentación aumenta, por eso observamos que la zona de la areola, los pezones y la vulva están más oscurecidos. En la zona media del abdomen puede aparecer la línea alba, que se sitúa en el medio del abdomen, en sentido vertical desde la sínfisis púbica hasta unos centímetros por encima del ombligo. La cara también puede estar hiperpigmentada y aparecer el cloasma gravídico en forma de manchas en el rostro. Todo esto es el resultado de los cambios hormonales que se producen durante el embarazo, los cuales estimulan temporalmente la producción de melanina, la sustancia natural que le da color al cabello, la piel y los ojos.

Después del embarazo estos cambios van desapareciendo gradualmente, sin embargo será especialmente importante utilizar protectores solares durante el embarazo.

Las estrías, el gran enemigo de la piel

Las estrías en la piel se producen por la rotura de fibras como consecuencia de un estiramiento excesivo o brusco de la piel. Las zonas con más riesgo de aparecer estrías son el abdomen, las mamas, glúteos y muslo. Al principio, son de color vino, y luego pasan a ser más blanquecinas. No desaparecen tras el parto, por eso es importante prevenirlas. Su aparición también dependerá del tipo de piel, de la elasticidad de ésta, de factores genéticos…

Para prevenirlas, se recomienda una buena hidratación de la piel de abdomen, muslos y senos, para así, favorecer la elasticidad.

¿Cómo se debe cuidar la piel durante el embarazo?

Durante el embarazo la piel está más sensible que nunca, por eso es importante tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

•    Ducharse o bañarse diariamente, evitando temperaturas excesivamente altas que puedan provocar una hipotensión arterial.
•    Hidratar bien la piel, sobre todo la zona abdominal, glútea y mamaria, para conseguir una buena elasticidad y evitar la aparición de estrías.
•    Utilizar cremas de alta protección solar, para evitar la hiperpigmentación.
•    Realizar la higiene de la zona genital, de delante hacía atrás (de uretra a ano), utilizando siempre jabón neutro. No se recomiendan las duchas vaginales.