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Un nivel elevado de ácido fólico en el embarazo podría proteger a los niños de la hipertensión

Los bebés nacidos de madres con factores de riesgo cardiometabólico, es decir, que sufren obesidad, diabetes o hipertensión durante el embarazo, son más propensos a desarrollar presión arterial alta. Sin embargo, un nuevo estudio señala que cuando esas madres tienen un elevado nivel de ácido fólico en la etapa de gestación, se reduce en un 40% el riesgo de que sus hijos puedan sufrir hipertensión.

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El por qué de la hipertensión infantil

En EE.UU. la prevalencia de la hipertensión en la infancia se ha incrementado notablemente en los últimos años, especialmente entre los afroamericanos. Un motivo de alerta que ha llevado a la comunidad científica a investigar cada vez más sobre el origen de la hipertensión en los más pequeños.

En esta línea, un grupo de científicos de la Universidad de Boston, realizó un seguimiento a 1.290 madres y a sus respectivos hijos, desde el nacimiento en el Centro Médico de Boston, y hasta que los niños cumplieron nueve años de edad, entre 2003 y 2014 para encontrar nuevas evidencias. Para ello, analizaron el nivel de ácido fólico de las madres, la presencia de factores de riesgo de sufrir una enfermedad cardíaca, como por ejemplo la obesidad, la hipertensión y la diabetes durante el embarazo, y cómo estos factores podrían afectar a la presión arterial de los niños.

Los resultados muestran que un 29% de los niños tenían una presión arterial elevada entre los tres y nueve años de edad, y tenían más probabilidades de tener una madre con cualquiera de las enfermedades antes mencionadas. A esto hay que añadir que los pequeños tuvieron mayor riesgo de nacer con bajo peso, con un IMC (Índice de Masa Corporal) más elevado, o con una edad gestacional más baja, a las 38 semanas en vez de las 40.

El ácido fólico y la hipertensión

Tras cotejar la información con los niveles de ácido fólico presente en la sangre de las madres, se constató que un nivel elevado se asociaba a un 40% menos de riesgo de que los niños sufrieran hipertensión. Pero también se constató que tener un nivel elevado de ácido fólico sólo reducida el riesgo si la madre tenía factores de riesgo de enfermedad cardíaca. Los investigadores explican que a pesar de que se ha encontrado una relación, no se ha podido determinar si existe causalidad, por lo que es de suponer que se realizarán nuevos estudios para profundizar en el tema.

Ácido fólico, en su justa medida

Recordemos que estudios anteriores han relacionado el exceso de ácido fólico en el embarazo con mayor riesgo de que el bebé pueda sufrir un trastorno del espectro autista u otros problemas cognitivos. Así que tomar ácido fólico no se debe considerar un tratamiento con en el que una mujer embarazada con obesidad, diabetes o presión arterial elevada, pueda prevenir la hipertensión en su fututo bebé. Todo se ha de tomar en su justa medida. Para evitar problemas en los bebés lo mejor es seguir una dieta sana y equilibrada, tener un peso saludable, realizar ejercicio físico regularmente, evitar malos hábitos, etc.

Fuente: American Journal of Hypertension