¿Sirve para algo fijarse en los movimientos del bebé? Cómo puedo saber lo que es y no es normal

Los movimientos fetales son el primer signo de vitalidad fetal que percibe la embarazada. Aunque existen algunas circunstancias fisiológicas de la madre que pueden alterarlos (sobrepeso, estrés…), en general, notar la ausencia de movimientos fetales o una disminución en su percepción a partir de la semana 24 nos tiene que alertar: el feto podría estar en riesgo. Nos lo cuenta Miriam Illa, especialista en medicina maternofetal de BCNatal. 

¿Cuándo empieza a moverse el feto?

El movimiento fetal lo realiza el feto como consecuencia de su propia actividad muscular. La actividad locomotora comienza ya en etapas muy precoces de la gestación, concretamente en la etapa embrionaria tardía (6-7 semanas de gestación). Aunque no será hasta más adelante cuando estos movimientos alcancen cierta intensidad y puedan ser percibidos por la futura mamá, algo que generalmente ocurre alrededor de las 18-22 semanas de embarazo.

¿Todas las mujeres empiezan a notar los movimientos en el mismo momento?

No. Aunque la gran mayoría de embarazadas notan los primeros movimientos fetales entre la semana 18 y la 22, algunas pueden notarlos antes o después. Las mujeres que ya han estado embarazadas anteriormente pueden llegar a notarlos incluso a la semana 16, mientras que mujeres con sobrepeso pueden percibirlos más tarde, generalmente alrededor de la semana 24.

¿Notaré los movimientos fetales de la misma manera a lo largo del embarazo?

No. Durante las primeras semanas, los movimientos irán aumentando en intensidad y frecuencia, hasta la semana 28 de gestación. A partir de entonces, puede que haya una disminución en la percepción de los movimientos fetales. Esta disminución es debida a un aumento de los periodos de sueño del feto, situación totalmente fisiológica y normal durante el tercer trimestre de la gestación. Al principio de la gestación son patadas y movimientos del tronco, que pueden notarse ya hasta el final de la gestación. En el tercer trimestre también se suele detectar que el bebé tiene hipo. Buena señal, eso indica una maduración neurológica correcta.

¿Todas las embarazadas perciben los movimientos fetales de la misma manera?

No. Para empezar, ningún feto se mueve igual a otro, ni con la misma intensidad ni con el mismo ritmo. Cada bebé tiene sus pautas y la madre es la que debe observar los movimientos para conocerlos y hacer un seguimiento. Cada bebé es diferente en su modo de moverse, y no hay un patrón de movimiento ideal. Lo importante es que su nivel de actividad no cambie demasiado, con eso sabremos que lo más probable es que todo vaya bien. Por otro lado, también hay que tener en cuenta otros factores que hacen que la embarazada perciba de diferente manera los movimientos fetales, como por ejemplo el sobrepeso, el estrés materno, el consumo de determinados fármacos, el ayuno prolongado o largos periodos de tiempo de pie. Todas estas situaciones pueden alterar su percepción.

¿Es importante tomar consciencia acerca de los movimientos fetales a lo largo de los nueve meses?

Claro. La correcta adquisición de los movimientos fetales en etapas precoces de la gestación nos indica un correcto desarrollo neurológico del feto. En etapas avanzadas del embarazo, los movimientos fetales nos indican un correcto bienestar fetal. La disminución en la percepción materna de los movimientos fetales se ha relacionado con ciertas situaciones de riesgo para el bebé: nacimiento prematuro, bajo peso al nacer o incluso puede indicar situación de riesgo vital que acabe con la pérdida del bebé.

¿Cuándo debo consultar porque no siento ningún movimiento o porque se mueve menos?

En condiciones normales, a las 24 semanas todas las madres deberían percibir los movimientos del bebé. Si llegado a ese punto del embarazo la madre no percibe ningún movimiento, es importante consultarlo. Si ha notado movimientos pero se percibe un cambio en el patrón habitual de los movimientos de tu bebé, también se recomienda consultar. Como máximo, se aconseja no demorar la consulta más allá de 24 horas cuando existe una disminución de los movimientos fetales.

En el caso de la ausencia aguda de movimientos fetales, se recomienda consultar en el plazo de las siguientes 2 horas y no más allá de las 24 horas. Si existen dudas, se recomienda realizar un contaje dirigido del número de movimientos que presenta el bebé y consultar si se cuenta menos de 10 movimientos durante 12 horas o menos de 10 movimientos durante las dos horas siguientes después de las comidas. Se aconseja además hacer este contaje estirada sobre el lado izquierdo.