el parto

¿Cuándo empieza el parto?

El momento y el inicio del parto son uno de los grandes misterios para los médicos y los científicos. No hay prácticamente nada que ayude a los médicos y a las comadronas a saber que el parto se pondrá en marcha. Sólo lo pueden decir seguro cuando ya ha empezado. Pero muchas veces no hay ningún signo que indique que ya es el momento. Hasta que empieza.

inicio parto

¿Hay signos qué indiquen que el parto se pondrá en marcha?

Como hemos dicho, prácticamente ninguno. Puede que el cuello del útero haya dilatado ya un poco, pero esto no tiene mucha importancia, porque para que empiece el parto tienen que pasar muchas cosas a la vez. También pueden aparecer varias falsas alarmas, porque parezca que empiezan las contracciones, pero después se paren. La verdad es que, excepto si hay algún problema, no se puede hacer nada para provocar el parto.

Sí que hay algunas actividades, como las relaciones sexuales, que pueden provocar más contracciones uterinas. También las puede provocar la estimulación de los pezones. Pero ambas actividades no pueden avanzar un parto. Como mucho, lo que pueden hacer es que, si un parto que estaba a punto, tal vez se pueda adelantar unas muy pocas horas.

El útero, el motor del parto

Más importante que la dilatación, que las contracciones preliminares, es el toque de salida del parto. En cuanto esa orden se active, se pondrá en marcha un conjunto de cosas que todas a la vez harán que el feto pueda salir. El útero se convertirá en el motor que va a empujar el feto hacia fuera. La puerta de salida, que estaba completamente cerrada, se va a dilatar, se va a abrir poco a poco, para que el feto pueda bajar por la pelvis de la madre y salir hacia fuera en unas horas.

El feto envía señales del parto a útero y placenta

Los científicos no saben todavía de dónde sale la orden para que empiece el parto. Sí que saben que es una combinación de muchas cosas que suceden en el útero de la madre. Pero una parte de esa orden de salida viene dada directamente por el feto. Unos días antes del parto, el cerebro fetal empieza a enviar señales hacia la placenta y el útero. Si ellos están preparados, en un momento dado el parto empezará.

Son muchas las sustancias que se combinan y seguramente con una sola no es suficiente. Como todo en biología, las cosas suceden por una combinación de circunstancias, y los científicos creen que así sucede en el parto.

El cuello del útero

El cuello del útero, también llamado cérvix, es la puerta de salida del feto hacía afuera. Esta puerta, en el primer parto de cualquier madre está cerrada del todo y va a costar más abrirla. Pero si es ya el segundo o tercer embarazo, generalmente la dilatación será más fácil y por ello el segundo parto y los siguientes suelen ser más cortos. En todo caso, para que se dilate el cuello, deben combinarse muchos factores. Por un lado, el útero se debe poner en marcha, a contraerse ahora ya en serio. Con eso, el feto empezará a empujar hacia abajo. Por otro lado, el cuerpo de la madre produce muchas sustancias que reblandecerán el cuello del útero, y dejarán que se dilate. Sin estos fenómenos naturales, la puerta no se abrirá fácilmente.