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Citomegalovirus: ¿qué es y cómo se puede prevenir la enfermedad del hermano mayor?

El citomegalovirus es la infección vírica que más problemas causa a los recién nacidos de países desarrollados. Uno de cada 150 bebés nace infectado y entre un 10-15% puede tener secuelas al nacer o a largo plazo. A pesar de ello, es un gran desconocido y pocos padres lo conocen. Anna Goncé, médico consultor en medicina maternofetal de BCNatal, nos cuenta cómo se puede prevenir.

primera operacion fetal

¿Qué es el citomegalovirus y a cuántas embarazadas afecta anualmente?

El citomegalovirus (CMV) es un virus muy expandido que se transmite entre las personas y que, en general, no produce síntomas o si los produce son leves. La infección sólo es peligrosa en personas inmunodeprimidas o en las embarazadas, en cuyo caso la infección no es grave para ellas pero puede sí serlo para su bebé. “Es la infección que más problemas causa a los recién nacidos de nuestro medio –explica Goncé–. Aproximadamente 1/150 recién nacidos nace infectado y un 10-15% de ellos pueden tener secuelas al nacimiento o a largo plazo. El 85% van a ser asintomáticos”.

Se calcula que en España, en 2017, habría habido unos 1.960 infectados, de los cuales 314 tendrían secuelas a largo plazo, como sordera, retraso en el neurodesarrollo o, en casos extremos, parálisis cerebral. Y, sin embargo, el virus es un gran desconocido para la sociedad.

¿Cómo se transmite el virus?

La infección se transmite sobre todo a través de la saliva y la orina de los niños menores de 3 años, que cuando se infectan (es muy frecuente que se infecten en la guardería o estando en contacto con otros niños) suelen eliminar el virus y ser contagiosos durante un largo periodo de tiempo, aunque no presenten síntomas. “Es por eso que a esta infección se la conoce como la enfermedad del hermano mayor porque la situación más frecuente es que las embarazadas se infecten a partir de su propio hijo de corta edad”, apunta Goncé.

En este vídeo se detallan unas medidas higiénicas sencillas y preventivas que pueden evitar que la embarazada se infecte.

 

 

¿Qué medidas se pueden seguir para evitar una posible infección?

El Citomegalovirus (CMV) se transmite después de un contacto próximo con la saliva o la orina de un niño pequeño (de menos de 3 años). Situaciones como estar en la misma habitación o abrazar a un niño no contagian el virus, ya que necesita un contacto interpersonal muy próximo. “Para disminuir el riego de infección durante el embarazo se debe evitar el contacto directo con la saliva de los niños, evitando compartir cubiertos, vasos, chupetes o darles besos en la boca o cerca de la boca”, explica Goncé. Y sigue: “En cambio, se les puede abrazar y besar en otras zonas de la cara”. También es importante lavarse bien las manos con agua y jabón después de haber estado en contacto con saliva o mucosidades de los niños (por ejemplo, después de sonarles la nariz o limpiarles la boca) y, también, después de un posible contacto con orina durante el cambio de pañal.

¿Qué consecuencias puede tener en los bebés?

“El periodo de mayor riesgo para la embarazada es el primer trimestre (hasta la semana 14). Si la embarazada se infecta y transmite la infección al feto en este periodo el recién nacido puede presentar anomalías del desarrollo neurológico y defectos de la audición desde leves hasta muy graves. Muchas de estas anomalías aparecen en vida fetal y se pueden detectar durante las ecografías del embarazo. Después del nacimiento existe un tratamiento para los bebés que mejora su pronóstico pero no los cura del todo. Si la infección se produce después de las 14 semanas el riesgo fetal es mucho menor”.

¿Existe tratamiento para las embarazadas?

“En estos momentos, no existe ningún tratamiento que haya demostrado ser útil y seguro para tratar la infección de la embarazada o las secuelas de los fetos ya infectados”, nos explica la doctora. Por este motivo, y debido a que las embarazadas que ya han pasado la infección también se pueden volver a infectar, las guías internacionales no recomiendan el cribado analítico del CMV durante el embarazo. “Lo que sí que recomiendan estas guías y también la Iniciativa Europea del Citomegalovirus Congénito –remarca Goncé– es que haya una mayor información sobre esta infección silenciada y que todas las embarazadas conozcan y sigan las medidas preventivas para disminuir el contagio, especialmente durante el primer trimestre del embarazo”.

¿Hay alguna investigación en curso para encontrar tratamiento?

Actualmente hay diversos estudios en marcha con fármacos antivirales. También, estudios con vacunas. “Una de las vías de investigación más prometedoras es el desarrollo de una vacuna que proteja a las mujeres que no hayan tenido todavía contacto con el virus, para impedir que se infecten durante el embarazo”, explica Goncé. Cuatro hospitales españoles —La Paz, el 12 de Octubre, el Clínic y el Clínico de Santiago de Compostela— participan ahora en un ensayo clínico internacional de una candidata a vacuna. Se prevé que los resultados lleguen dentro de unos cinco años. Si prosperan, la ciencia podría acabar con el citomegalovirus congénito, como ocurrió con la rubeola.