noticias

Noticias científicas

Operan por primera vez en el mundo a un feto de una obstrucción de laringe

Gonzalo tiene 10 meses y está tan sano como cualquier otro niño de su edad. Algo que parecía imposible cuando siendo feto los médicos le detectaron una obstrucción de laringe que, de llegar a nacer vivo, le hubiese provocado la muerte o gravísimas secuelas. Sin embargo, cuando su madre estaba embarazada de 21 semanas, especialistas del Hospital Clínic y el Hospital Sant Joan de Déu, ambos de Barcelona, le intervinieron quirúrgicamente para extirparle la membrana que obstruía su laringe. Gracias a esta operación, la primera que se logra con éxito en el mundo, Gonzalo es hoy un bebé sano y feliz.

gonzalo

El peor pronóstico

Sus padres, María José Sánchez y Francisco Pardo, llegaron el 14 de marzo del año pasado a Cataluña procedentes de Murcia, sabedores del peor pronóstico. La doctora que les trataba en el Hospital de Cartagena había contactado de urgencia con los médicos de Barcelona para contarles el caso de un feto que sufría una obstrucción de laringe, una malformación que impide que los pulmones expulsen las secreciones por la tráquea. Como consecuencia, los órganos se encontraban llenos de líquido, hinchados y comprimiendo el corazón, produciendo un fallo cardíaco. "Dábamos todo por perdido, nos dijeron en Cartagena que teníamos que abortar, pero que antes fuéramos a Barcelona", relataba Francisco, el padre del bebé.

Una operación fetal pionera

En Barcelona, los médicos confirmaron el diagnóstico: el feto, que pesaba 450 gramos, estaba hinchado y colocado boca abajo. Así que les ofrecieron a los padres una intervención ese mismo día para desobstruir la laringe, algo que se había intentado tres veces en el mundo sin éxito. Antes de operar al feto en el vientre de la madre, los médicos dedicaron una hora y media a diseñar la mejor forma de entrar en el útero y darle la vuelta para poder llegar hasta la tráquea, “de un grosor como el papel de fumar”, según explicó Eduard Gratacós, jefe del servicio de Medicina Fetal del Hospital Clínic, con sede en la Maternitat, y editor científico de esta web. Una vez allí, introduciendo un fetoscopio –un endoscopio especial de sólo 3 milímetros de grosor– y eliminaron la membrana que, instalada justo debajo de las cuerdas vocales, bloqueaba la vía.

La operación, que duró sólo 22 minutos, fue todo un éxito. Los pulmones del feto, que habían alcanzado un tamaño tres veces mayor del normal, empezaron a deshincharse. El fallo cardíaco mejoró. Y Gonzalo nació 16 semanas después. Gratacós calcula que en España podría haber entre “unos seis o siete” casos al año que se podrían beneficiar de esta cirugía.

Fuente: Hospital Clinic y Hospital Sant Joan de Déu