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La alimentación de la embarazada, clave para reducir la prematuridad

Cada vez está más claro que los hábitos alimenticios de la madre pueden afectar directamente a su hijo al nacer. De hecho, según un estudio sueco, las embarazadas que llevan una dieta rica en verduras, aceite de oliva, frutas, pescado, cereales y que fundamentalmente beben agua, tienen menos riesgo de dar a luz antes de tiempo que las que siguen una dieta a base de fast food y bebidas azucaradas.

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La relación entre la dieta materna y el parto prematuro

Aunque a veces no le damos la importancia que se merece, la alimentación es clave en el embarazo. El estudio, publicado en British Medical Journal, es el más importante realizado hasta la fecha sobre la relación que existe entre la dieta materna y el parto prematuro ya que incluye el seguimiento de un gran número de embarazadas. Los resultados se basan en los datos epidemiológicos recogidos del registro Noruego dentro de Norwegian Mother and Child Cohort Study (MOBA), liderado por el Dr. Bo Jacobsson y analiza los nacimientos de 66.000 mujeres entre 2002 y 2008. “Todas las edades y todos los grupos socioeconómicos fueron representados en el grupo estudiado,” apunta Linda Englund-Ögge, la primera firmante del artículo.

Comida sana vs 'fast food'

¿Su objetivo? Comparar la proporción de nacimientos prematuros en las mujeres que habían seguido una dieta que llamaron “prudente” –vegetales, frutas, nueces, agua– y las que habían seguido la dieta “occidental” –hamburguesas, bebidas azucaradas, pizza, snacks–. Los resultados señalaron que, en las prudentes, la probabilidad de parto prematuro era sensiblemente menor, principalmente del parto prematuro espontáneo que se produce entre las 34-36 semanas conocido como parto prematuro tardío o late-preterm birth.

La dieta, causa probable

Aunque estos resultados establecen una correlación entre la dieta y el riesgo de prematuridad, no determinan la causalidad de esa relación. A modo de hipótesis, los autores señalan que “una dieta rica en vegetales, frutas, nueces, y baja en grasas ha sido asociada con una reducción de la inflamación en el organismo, lo cual podría ser una explicación para la baja del riesgo de parto prematuro”. Una investigación previa de los mismos autores, sobre la misma población, había encontrado que “altas ingestas de bebidas azucaradas o artificialmente endulzadas se asocian con riesgo aumentado de parto prematuro”. La posible causalidad también tendría relación con la vía inflamatoria.

Las consecuencias de nacer antes de tiempo

Los partos prematuros, aquellos que tienen lugar antes de la semana 37 del embarazo, “se asocian significativamente con casi el 75 por ciento de las muertes neonatales y con enfermedades a corto y largo plazo en el bebé secundarias a la prematuridad”. En la mayoría de los casos, la causa del parto prematuro es desconocida.

Englund-Ögge insiste en este informe que “en los últimos años ha crecido la conciencia de que la dieta materna durante el embarazo puede influir en su desenlace, así como en la salud de la madre y del niño”. Aunque el beneficio de la dieta en reducir el parto prematuro se observa principalmente en aquellos prematuros tardíos, los resultados derivados de este estudio noruego-sueco reafirman a los médicos en la necesidad de prestar más atención a los consejos dietéticos que dan a las embarazadas.

Fuente: Universidad de Gotemburgo (Suecia). “Maternal dietary patterns and preterm delivery: results from large prospective cohort study”.