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¿Cómo afecta la contaminación al embarazo y al feto? Arranca un estudio único en el mundo para averiguarlo

¿Cuál es el papel de la placenta frente a los contaminantes del aire? ¿Afectan las partículas finas que la madre inhala en el desarrollo de sus hijos? 1.200 embarazadas de Barcelona se someten a un exhaustivo seguimiento desde los tres meses de gestación para comprobar cómo la contaminación afecta al desarrollo cerebral y cardíaco del bebé antes y después de nacer, en uno de los mayores estudios sobre polución atmosférica y embarazo.  

mujer ciudad bisc

El mayor estudio sobre polución atmosférica en el embarazo

BiSC suena a vida, a "vivo" ("visc" en catalán), y es una macroinvestigación que nace con el propósito de esclarecer si estar expuesta al estrés, al clima o la polución de la ciudad durante el embarazo influye en el desarrollo del cerebro de un feto. Para ello, un total de 1.200 mujeres embarazadas de entre 18 y 45 años de la ciudad de Barcelona y de Esplugues de Llobregat serán sometidas a un exhaustivo seguimiento para comprobar cómo la contaminación atmosférica afecta al desarrollo cerebral del bebé antes y después de nacer.

La investigación, denominada Barcelona Life Study Cohorte (BiSC), está coordinada por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), un centro impulsado por la Fundación La Caixa y supone uno de los mayores estudios sobre gestación y contaminación atmosférica realizados hasta la fecha. Y es que los problemas de salud derivados de la contaminación cada vez preocupan más. No en vano, se estima que la polución del aire de las ciudades está detrás de una de cada 10 muertes registradas. 

Así se mide la contaminación que atraviesa la placenta

Para recoger toda la información, el ISGlobal cuenta con la colaboración de BCNatal (Hospitales Sant Joan de Deu y Hospital Clínic) y del Hospital de Sant Pau. Para hacerlo, la semana 12 de gestación las embarazadas llevan en una mochila unos dispositivos que captan las partículas ultrafinas (PM2.5), los niveles de dióxido de nitrógeno y de carbono negro a los que se exponen durante su rutina. El estudio también analizará su estilo de vida (alimentación, trabajo, actividad física ...) esa semana y de nuevo durante la 32. 

Lo que ya sabemos: polución e infancia

“El punto de partida es que sospechamos que las partículas finas pueden llegar al feto”, apunta Jordi Sunyer, coordinador de la investigación. En estudios anteriores, el ISGlobal ya determinó que existe una diferencia importante en el desarrollo cognitivo de los niños en edad escolar según la contaminación atmosférica de la zona en la que viven. El proyecto Breathe demostró que las funciones cerebrales se resienten cuando aumenta la exposición a la polución. 

“La conclusión es que la contaminación enlentece la maduración cerebral”, afirma Jordi Sunyer. Y con esta nueva investigación quieren comprobar si estos cambios negativos se producen también en etapas vitales previas.

La vida prenatal es básica para el desarrollo cerebral

El estudio utilizará también ecografías para determinar si el desarrollo (sobre todo cerebral) y las funciones cardiacas del feto se ven de alguna forma afectadas. Y es que la calidad de la vida prenatal es fundamental en el desarrollo cerebral. Nos lo explica Eduard Gratacós, director científico de iNatal y de BCNatal: “Un tercio de la inteligencia se determina en el útero”. También marca la predisposición a diversas enfermedades. Durante nueve meses, los fetos dependen del estado de la placenta, y por ello se sospecha que la exposición de la madre podría afectar incluso a la salud reproductiva de los hijos. Los resultados aportarán claves para una gestación más segura.

Más información: ISGlobal