noticias

Noticias científicas

La falta de vitamina A en el embarazo reduce la resistencia de los hijos a las infecciones

El consumo equilibrado de vitamina A durante el embarazo es esencial para el desarrollo de los bebés. Los compuestos derivados de esta vitamina presentes en la dieta de la madre son esenciales para las células que estructuran el sistema inmunitario del feto, según un estudio del Instituto de Medicina Molecular de la Facultad de Medicina de la Universidad de Lisboa (IMM-FMUL).

vitaminas-embarazo

La importancia de la dieta en el embarazo

La investigación, realizada en modelos animales y publicada recientemente en la revista científica Nature, demuestra que la dieta materna tiene un impacto irreversible en el desarrollo del sistema inmunitario del feto, condicionando su capacidad de controlar infecciones después del nacimiento. “Al contrario de lo que se pensaba hasta ahora, la formación del sistema inmunitario en el feto depende en gran parte de factores ambientales, principalmente de la calidad de la dieta materna. Nuestro trabajo establece por primera vez una conexión estrecha ente los hábitos alimentarios de la madre y la calidad del sistema inmunitario de los hijos, y la forma como estos resistirán a las infecciones a lo largo de la vida”, explica el líder del equipo Henrique Veiga Fernandes.

La falta de vitamina A, clave desde el primer trimestre

Saber en qué momento del embarazo la alimentación comienza a tener impacto en el sistema inmunitario de los hijos es complicado. En el modelo animal, la falta de vitamina A en la dieta materna a partir del primer trimestre de embarazo es inmediatamente perceptible por el sistema inmunitario del feto. “Es posible, y muy probable, que este periodo varíe entre especies distantes y, por tanto, no sea igual en humanos y un ratón”, explica Veiga Fernandes. “Además, el organismo materno tiene reservas de retinoides (derivados de la vitamina A) por lo que la madre puede enfrentar periodos de menor aporte en vitamina A”, añade.

Al hablar del período de lactancia, la situación cambia. “Después del parto alteraciones en los niveles de vitamina A ya no alteran la formación ni las dimensiones de los órganos linfáticos secundarios”, garantiza el investigador. La vitamina A continúa desempeñando otros papeles en la infancia y edad adulta, principalmente en el sistema inmunitario, pero la fase de construcción de los órganos linfáticos y sus bases se definen en el útero materno.

¿Cómo afectan los niveles alterados de vitamina A?

La vitamina A la aporta una dieta rica en vegetales y fruta, entre ellos la zanahoria, la col y el albaricoque. Sus deficiencias causan varios problemas de salud, desde ceguera hasta problemas de naturaleza infecciosa y de crecimiento. Los órganos linfáticos se desarrollan durante la vida embrionaria y en poco tiempo: las células del sistema inmunitario dan instrucciones a las células de estroma para que cambien de identidad y formen la estructura de soporte, los pilares y las vigas de los órganos linfáticos. “Si hay una deficiencia en vitamina A materna, las células inmunitarias fetales no consiguen comunicar debidamente con las células de estroma”.

Sin embargo, es importante recordar que el exceso de vitamina A es igualmente peligroso. “En la embarazada puede originar deficiencias en el feto. Además puede dar origen a problemas en el sistema nervioso siendo responsable por alteraciones óseas que aumentan el riesgo de osteoporosis”. Por eso, suplementos alimenticios con derivados de la vitamina A, como los retinoides activos, no son recomendables.

Fuente: “Maternal retinoids control type 3 innate lymphoid cells and set the offspring immunity”