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Dar antibióticos a la madre durante el parto altera la flora intestinal del bebé

La administración de antibióticos a la madre durante el parto ha salvado y salva la vida de miles de recién nacidos al año, sin embargo tiene también algunos efectos indeseables. Uno de ellos es que altera el proceso de establecimiento de la flora o microbiota intestinal en el recién nacido. El estudio, publicado en Journal of Pediatrics, muestra “grandes alteraciones” en el caso de niños prematuros.

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Alteraciones de la flora por antibióticos

La colonización inicial del intestino supone una primera fuente de estímulos clave para la maduración del sistema inmune del bebé. Según los investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas(CSIC), cualquier alteración que se produzca durante el establecimiento de la flora intestinal incrementa el riesgo de sufrir varias patologías.

Necesarios en el 30% de partos

Pese a ser una práctica común presente en aproximadamente el 30% de los partos, el efecto de la administración de antibióticos a la madre, que se prescriben debido a distintas razones, sobre el desarrollo de la microbiota en el recién nacido no había sido evaluado antes de un modo sistemático. Según el protocolo que rige en los hospitales españoles elaborado por la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), en los casos en los que hay presencia de determinadas bacterias se debe administrar antibiótico durante el parto. No hay que olvidar que determinadas bacterias pueden quedarse en la piel del recién nacido, sin causarle daño alguno, “pero existe el riesgo de que pase a sus pulmones y entonces puede ser causante de una grave sepsis neonatal en forma de neumonía”.

Sus efectos indeseables

Sin embargo, apunta el investigador del CSIC Miguel Gueimonde, que trabaja en el Instituto de Productos Lácteos de Asturias, “resulta especialmente llamativo el tremendo impacto que tiene sobre el posterior establecimiento de la microbiota en el neonato y contribuye a incrementar los niveles de microorganismos potencialmente patógenos, en la microbiota del recién nacido durante, al menos, el primer mes de vida”. De todas formas, aunque suelen tener algún efecto indeseable, hay que recordar que los antibióticos han salvado y salvan la vida de miles de recién nacidos al año.

Más grave en prematuros

El equipo de investigadores han estudiado las heces de 40 recién nacidos, 27 prematuros y 13 a término, durante los tres primeros meses de vida. Ya de por sí, los niños prematuros tienen cantidades menores de microorganismos en comparación con los de niños sanos a término. “Estas alteraciones características de la prematuridad se ven, además, incrementadas por la exposición perinatal a antibióticos”, indica Gueimonde.

Una baza para la investigación

Con este trabajo, los investigadores sientan las bases para el desarrollo de estrategias de intervención dirigidas a corregir estas alteraciones y a favorecer el establecimiento de la microbiota intestinal en el niños prematuro, así como limitar el impacto sobre la microbiota del uso perinatal de antibióticos.  

Fuente: CSIC