Acunar al bebé, el mejor remedio para calmarlo
Cuando un bebé llora no hay nada mejor que los brazos de su madre para consolarlo, sobre todo si ésta le acuna mientras camina. Y no es un capricho del bebé, ni tampoco que en pocos días ya haya aprendido a exigir a conciencia. Sino que se trata de una necesidad fisiológica, un mecanismo de defensa propio de los mamíferos. Así lo defiende un estudio japonés que, por primera vez, indaga en las razones por las que el gesto innato de coger a un bebé en brazos puede calmarle el llanto y descubre que, más allá de la relación afectiva, existe una explicación científica basada en un mecanismo fisiológico.






